Zambo Dendé, llegó a mis manos gracias a un colega y amigo. Me
emocionó mucho poder leer algo de producción colombiana, encontré el momento
para dedicarle el tiempo que se merecen este tipo de esfuerzos y déjenme contarles,
comienza bien.
Zambo Dendé, “el vengador de los esclavos”, es un cómic de
acción y aventura épica que se desarrolla en un periodo colonial, donde los
abusos de poder y la trata de esclavos están a la orden del día, como escenario
nos muestra la selva con todo y sus amenazadoras sombras.
Rápidamente te sitúa en la época, tanto por la atmosfera
creada gráficamente como por la narrativa, de esta última cabe destacar que a
pesar de la rima involuntaria avanza bastante bien y prepara muy buenos
momentos en la historia. Leí el número 0, Preludio, pero tiene otro prologo
dentro de sí que no está marcado y que por eso mismo da la sensación de un
primer acto demasiado largo, pero no, es solamente que las primeras páginas se
usan para presentar a otro personaje. Hablando de, a pesar de lo que esperaríamos
en una historia tipo “el fantasma que camina”, los personajes son mantenidos al límite, pero sin caer en el lugar común.
Tiene unos cuantos errores en el acomodo de textos, repetición de arte, pero en
general marcha bien. En cuanto a esos pequeños errores creo que se debe al
hecho de ser juez y parte, es muy delicado que el escritor (creador o
argumentista) se edite a sí mismo. Debemos de reconocer el arduo trabajo de los
guionistas por amalgamar una historia hecha por cinco personas.
En definitiva, voy a leer el resto de Zambo Dendé, búsquenlo. ¡Ah, y por si fuera poco, lo pueden descargar gratuitamente en su sitio web!, échenle
un vistazo y den su opinión.
Enlaces
Ficha técnica
Creador, Historia, Editor, Director de arte: D. I. Nicolás
Rodríguez B.
Editor en jefe, Historia, Color, Finalizado, Portada: Carlos
Moreno D.
Historia, Arte, portada: Oscar Felipe Arciniegas
Historia, guión, diálogos: Arturo Torres y Federico Soto.
Pintura, color digital, rotulado: Mónica López, Javier de la
Pava, Iván Saboya y Andrés Martínez



No hay comentarios:
Publicar un comentario